jueves, 9 de diciembre de 2010

Pelearte con los que amas, te ayuda a fortalecer los lazos.

Últimamente me pelee o digamos mejor que, discutí fuertemente con dos personas que amo y admiro. Mi tía y mi mejor amiga. Mónica y Lara. Ambas peleas fueron mi culpa.
Hacia varios meses que no las veía a ninguna de las dos y obviamente con mi nuevo, extraño y mal carácter la mayoría choca. Nunca antes me había peleado tan fuerte con mi tía como lo hice y nunca antes Lara me había gritado, (para hacerme reaccionar), de la manera en que lo hiso. Ambas cosas me asustaron, o mejor dicho me “shockearon” bastante.

Es fuerte discutir con alguien que quieres mucho como yo las quiero a ellas dos. Sé mejor que nadie, que es muy difícil comprenderme o aceptarme, porque obviamente que nadie entiende que haya cambiado, (para mal), y que ahora sea de esta manera cuando tengo todo, y que tampoco se acepte que cambie de humores, o trate mal a personas sin razón alguna. Pero en el momento que lo hago, realmente no me doy cuenta de lo que puedo causar en los demás, no me doy cuenta de que me encierro en mi mundo, o que contesto gritando o despectivamente, que pongo caras notorias de incomodidad o demás.
Caigo recién mucho después de que ya lo hice, salvo si alguna persona me lo hace ver en el momento como ustedes (gracias). Les pido realmente perdón a ambas. Les agradezco por ser absolutamente incondicionales conmigo, porque la verdad no sé cómo sería yo del otro lado, esto me demuestra que muchas veces pelearse, une más. Las amo muchísimo, y prometo hacer lo posible para volver a cambiar y que no haya más discusiones o disturbios.